martes, 29 de diciembre de 2015

Carta al año que viene -

A este año que viene solo le pido
que me permita dejarme llevar.
Porque planificar es algo que se me da fatal,
y que no suele salirme bien.

¿Al año que se va?
Gracias por todas y cada una de las miradas
que me llevo guardadas en la retina.
Por cada experiencia,
y por cada vez que se me ha puesto la piel de gallina.
Por cada ataque de risa,
incluso cada lágrima también.


Escribamos un año nuevo
lleno de historias.
Un año en el que nos montemos en una montaña rusa
y nos dejemos llevar por las subidas y bajadas
y tengamos ese gusanillo en el estómago
y no lo perdamos.


Pero primero,
terminemos este como debe ser.


xxx
B.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Se dejaron marchar -

Él la dejó ir;
Ella le dejó ir;
Nunca averiguaron
lo que podrían llegar a ser.

Fue la moda del no sentir
del no querer.
Del yo, mi, me contigo.
No les dejó ver
que es mucho mejor
el nos, juntos, unidos.
El tú, ti, te, contigo.

Y entonces por aquello del no querer,
no se quisieron.
Por no sufrir,
no sintieron.
Y por no dejarse llevar,
perdieron la oportunidad de ser
perfectamente imperfectos.


Microcuento para es miércoles
disfrazados de lunes.
Buenas noches pajarillos
xxx
B.




miércoles, 2 de diciembre de 2015

A ninguna parte -

Cartas a ninguna parte.
Las escribo y las mando.

No tienen destinatario,
no tienen dirección,
ni si quiera remitente.

Son palabras que cuando las ordenas,
tienen sentido.
Pero que solas,
no significan nada.

Van a ninguna parte.
No tienen destinatario,
ni dirección, ni remitente.

Son para el que las encuentre
y que como ellas, no tenga rumbo.
Ni destino.

Para que cuando se junten,
se encuentren
y dejen de ir
a ninguna parte.


Buenas noches pajarillos
XXX
B.