No quiero tus caricias.
No quiero tus palabras, ni tus mentiras.
Ni tus verdades
No lo quiero.
Te quiero a ti.
Sin trampa ni cartón.
Sin aditivos, sin conservantes ni colorantes.
Solo tú.
Y después,
yo.
Pero sigues ahí, viendo como mis miradas se escapan
y mis palabras se deshacen.
Microcuento de miércoles,
xxx
B.
No hay comentarios:
Publicar un comentario