Te quiero; te echo de menos.
Me arrepiento de cada vez, de cada tarde, de cada mañana, cada día... Que por alguna razón, seguramente estúpida, no aproveché contigo. Por no decirte más veces que te quiero. Por no decirte todo lo que te admiro y todo lo que de ti he aprendido.
Que si pudiese lo haría cada segundo - lo pienso a cada segundo -.
Eres grande Abueli, a pesar de tu cuerpo tan chiquitito y bonito que tenías...
Pero no te preocupes, estamos bien. Todo lo bien que sin ti se puede, y todo lo bien (que es muy bien) que tú nos enseñaste a ser y estar.
Espero que desde algún sitio lo estés viendo.
Estamos bien. Está bien, triste, pero bien.
"Sólo muere lo que se olvida"
Así que tranquila, siempre vivirás a través de esta familia tan bonita que creaste.
Ojalá estuvieras aquí, conmigo, para ver todas las cosas buenas que me están pasando, pero gracias, porque se que vas conmigo en cada paso del camino.
Abueli, Abueli...
Te quiero; te echo de menos.
Tu nieta,
Berta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario